El cuidado del paciente oncológico con Micro Inmunoterapia

El cuidado del paciente oncológico con Micro Inmunoterapia

A continuación les ofrecemos una entrevista al Dr. Cesare Santi (Milán – Italia) sobre el potencial de la Micro-Inmunoterapia en oncología.

La Micro-Inmunoterapia en oncología: la fórmula C1, un tratamiento complementario para incluir en su estrategia terapéutica. La Micro-Inmunoterapia se basa al igual que la inmunoterapia clásica en la utilización de los medios de comunicación propios del sistema inmune. Se trata de una terapia novedosa que se centra en ayudar al sistema inmune en enfermedades agudas y crónicas, ofreciendo una nueva perspectiva sobre su fisiopatología con el fin de comprender mejor las interacciones entre los factores endógenos y exógenos. Las bases clínicas de la Micro-Inmunoterapia se establecieron en los años 70 gracias a las investigaciones y experiencias del Dr. Maurice Jenaer. Hoy en día, basándose en la práctica de muchos médicos de toda Europa y en los últimos avances en inmunogenética, la Micro-Inmunoterapia se ha convertido en una herramienta terapéutica cotidiana para los médicos de familia.

El Dr. Cesare Santi, cirujano de profesión, rápidamente incluyó terapias alternativas en su práctica diaria al ver evolucionar favorablemente el cáncer de columna de su madre gracias a la homeopatía, una disciplina en la que inicialmente no confiaba.

¿Esta experiencia positiva con su propia madre ha sido un catalizador para usted?

Dr. Cesare Santi: En efecto. Y esto me llevó a investigar el conjunto de este campo alternativo, incluso los oligoelementos, y a encontrar respuestas de tratamiento en la Micro-Inmunoterapia tal y como la presentó el Dr. Jenaer. Mi investigación se centró enseguida en la oncología donde traté de averiguar cómo las terapias complementarias (¡y no las de reemplazo!) podían ayudar a los pacientes.

¿Entonces, sigue usando la medicina alopática en su práctica diaria?

Por supuesto, pero también hay que incluir otros métodos terapéuticos y ofrecerlos como complemento. Aquí, la Micro-Inmunoterapia actúa como un puente para conectar a dos campos, la alopatía y la homeopatía. También permite acceder al mundo de la inmunología y al de la virología molecular. La homeopatía, por su parte, permite la dilución y la dinamización de las sustancias. Al mismo tiempo, el mundo académico está empezando a mostrar interés en este aspecto. En este contexto se creó en la Universidad de Milán, el CREBION (Centro Interdipartimentale di Ricerca per lo Studio degli Effetti Biologici delle Nano-Concentrazioni, http://www.crebion.unimi.it/) que tiene por objetivo estudiar el efecto de las citoquinas en “bajas dosis”. Los estudios realizados han demostrado que existe una actividad biológica a bajas dosis (CH 4 y 5), lo que nos llevó a continuar las investigaciones sobre altas diluciones en términos de dinamización, y también a estudiar la reactivación viral.

Según usted, ¿qué conclusiones prácticas se pueden sacar de estos estudios?

Los primeros resultados obtenidos me permiten decir que daría a todos mis pacientes con cáncer un tratamiento de Micro-Inmunoterapia como complemento de la quimioterapia y la radioterapia. De hecho, sabemos que estos dos últimos tratamientos son esenciales pero dañan al sistema inmune. La Micro-Inmunoterapia, al restaurar la inmunidad, ayudará a salir de la fase crítica de la enfermedad y reducirá los efectos nocivos de la quimioterapia sin restarle eficacia. Por otra parte, como ocurre a menudo, al prolongar la vida al paciente, éste podrá acceder a tratamientos que le permitan la curación. También hay indicios de que, en el caso de quimio-resistencia, la Micro-Inmunoterapia puede invertir esta tendencia. Además, aunque aún no se conocen los mecanismos fundamentales, hemos podido comprobar un incremento de la supervivencia y de la calidad de vida en la mayoría de los casos.

¿Cuál es el proceso?

Utilizamos citoquinas diluidas que normalmente son producidas por el organismo en respuesta a una activación celular (generalmente no se encuentran en las células en reposo). Estas citoquinas forman la base de las fórmulas de Micro-Inmunoterapia. Las diluciones de citoquinas más bajas empleadas son de 10-6M y pueden superar una concentración de 10-14M. Para contactar directamente con el sistema inmune, las sustancias inmuno-competentes utilizadas en Micro-Inmunoterapia tienen diluciones cercanas a las fisiológicas, de ahí viene el término “peri-fisiológicas” para las dosis utilizadas. En la práctica, una dilución alta inhibe el efecto de una sustancia, una dilución media permite modular al sistema inmune en función de las necesidades del cuerpo y una baja dilución estimula el efecto de la sustancia. Además de las citoquinas (mensajeros del sistema inmune), las fórmulas de Micro-Inmunoterapia contienen otras sustancias en altas diluciones: los ácidos nucleicos específicos o SNA® (Specific Nucleic Acid), oligonucleótidos sintéticos de pequeño tamaño y homólogos a una secuencia de un gen particular. El SNA®, en función de la dilución utilizada, tiene como objetivo inhibir la propagación de un agresor o corregir un estado inmune no adaptado que implica a un gen humano.

El principio de este enfoque parece interesante, ¿se ha podido comprobar su efecto en la práctica?

En colaboración con un servicio de oncología ambulatoria hemos realizado un estudio con 99 pacientes con cáncer metastásico a quienes hemos propuesto un tratamiento con la fórmula C1 como complemento a la quimioterapia. Se han obtenido resultados excelentes que se han publicado en una revista “peer reviewed”[1]. Estos pacientes con diferentes tipos de cáncer tenían un denominador común: la presencia de metástasis hepática. Al compararlos con un grupo de control se constató una supervivencia del 69,2% durante un año (en comparación al 35% en el grupo de control) y del 44,4% a los dos años (véase el recuadro).

¿A qué pacientes va destinado este tratamiento? ¿Y qué les dice?

En este estudio del “Journal of Tumor Marker Oncology” se incluyeron pacientes en fase terminal, que fueron tratados por la fórmula C1. Pero desde hace 20 años, muchos médicos prescriben esta fórmula como complemento desde que se detecta el tumor. Quiero subrayar que la Micro-Inmunoterapia es un tratamiento complementario y de apoyo, y no un tratamiento alternativo. Al mismo tiempo quiero insistir sobre la humildad de los profesionales de la salud que aun no saben todos los mecanismos de acción de esta terapia. Además me gustaría destacar la importancia del diálogo y la colaboración permanente con los oncólogos para la aplicación de este tratamiento.

Unos datos indiscutibles Además de los datos de supervivencia descritos anteriormente, los autores han observado una mejora en la calidad de vida después de 3 meses de tratamiento en el 61% de los pacientes, mientras que el 12% se mantuvo estable y sólo el 27% registró un empeoramiento de su condición. Por otra parte, se observó una reducción de la masa tumoral (respuesta parcial) en 24% de los pacientes. Además, 4 pacientes que habían tenido que suspender la quimioterapia debido a los efectos secundarios de grado 3 ó 4, pudieron reanudarla. Por último, y no menos importante en la evolución de los resultados, el tratamiento con Micro-Inmunoterapia ha mejorado claramente el estado de los pacientes sometidos a quimioterapia.

[1] Santi C. Mor C. The microimmunotherapy as a complementary cancer treatment: A study of metastatic patients. Journal of Tumor Marker Oncology 2003; 18(2): 105-10.

Foto doctorjoseluisvazquez

NO HAY COMENTARIOS

Deja un comentario